ORIGENES DE LA MARINERA

La marinera es producto del mestizaje hispano-indigenista, con aportes culturales traídos por el negro africano y caribeño.

El especialista e investigador JOSE DURAND, considera a la Zamacueca como antecesora y madre de la marinera. El investigador argentino CARLOS VERA, afirma que este baile nace en Lince, posiblemente en 1610, clasificandole en el grupo de danza de pareja suelta, independiente, picaresca y que utiliza como aditamento el pañuelo.

Con la llegada de los españoles a América Latina, los ritmos diferentes del viejo mundo se refugiaron deleitados en nuestro Continente: vino el “Fandango” que mezclado con las “Cashuas” determinó el nacimiento de otros bailes. Luego nació el bullicioso Tas-be mejicano, el Cielo Gaucho argentino, el Zambo venezolano, el Bambuco granadino, el Amor Fino ecuatoriano y la Sajuriana chilena (casi al igual que en el Perú el Toro Mata que encandilara a los viejos negros en las noches bohemias cerca a los viñedos).

Para el costumbrista FERNANDO ROMERO, la Zamba, baile colonial de bozales y mulatos, fue madre de la Zamacueca y abuela de varias subformas coreográficas peruanas entre las que se cuenta la Marinera.

La marinera toma el nombre en 1,879 cuando el periodista y gran folclorista costeño ABELARDO GAMARRA “El Tunante”, bautiza con ese nombre a la Zamacueca en honor a las heroicidades del Huáscar que sorprende al mundo combatiendo en el Pacífico a la gran flota chilena.

TEORIAS ACERCA DE SU ORIGEN

La Marinera originaria del Perú: Corriente peruanista que afirma que la zamacueca es de origen netamente nacional e inclusive encuentra sus origenes en la época de expansión de los Mochicas y de los Incas, con vinculaciones a las costumbres funerarias de los antiguos habitantes del Tahuantinsuyo, proviniendo su nombre del quechua Zawani (Raíz: sama o zama), que significa descansar. El historiador peruano ROMULO CUNEO VIDAL, expresa textualmente que la zamacueca fue la danza de la holganza y de la alegría, su nombre derivado de zawani significa: baile del día de descanso, “Zamiquiqui” esto es descansar, holgeos (en la colonia) el amo o sus siervos y empleados al cabo de una semana de rudo trabajo. Tales afirmaciones se respaldan en la existencia de huacos que muestran parejas danzando este baile. La mujer y el hombre tienen una especie de bolso o pañuelo, él esta con la mano en la cintura y ella la tiene en la espalda.

Los hispanistas: Los españoles en sus manifestaciones sociales exponían bailes de salón como Minué, Cuadrilla, Rigodón y otros que por sus elegantes movimientos de prestancia y señorío, pudieron haber sido fuente de inspiración para la Marinera, la que pudo ser copiada por la servidumbre y gente del pueblo que los espectaban.

El estilo melódico y el empleo de la tonalidad presentan a la Zamacueca, como parte de la música hispana. El uso armónico de instrumentos como la guitarra y el arpa resulta eminentemente europeo.

Los africanistas: Estos son los que juzgan que la Marinera es de origen exclusivamente africano. Se fundamentan, en que este baile siempre tuvo como cultores a los zambos y negros, quienes con sus cantos y danzas imponían las costumbres del lejano continente.

La etimología del término “ZAMACUECA” sería: “ZAMACLUECA” para dar a conocer que la zamba por sus contorneos y felinos movimientos está como la gallina que ha puesto un huevo como empollar: “CLUECA”.

NICOMEDES SANTA CRUZ, dice que no fueron zamba y cueca las palabras que dieron origen a la zamacueca, sino Samba y Cuque, de Kibunda “venia” para iniciar el lundú.

Recién en 1800, se acusa recibo de un baile llamado “Zamba” que posteriormente es llamado Zamacueca, y que los africanistas sindicaron como madre de la Marinera.

Transcurre el 800 con sucesivos cambios de nombre de este baile conociéndosele como “mozamala”, “zamacueca”, “el baile del pañuelito”, cambios que obedecen a los sucesos de la época y a la evolución de la cultura y la condición social de la gente.

Posteriormente, teniendo en cuenta su semejanza con la cueca chilena, recogió nuestro baile el apelativo de la chilena. Después de la guerra del 79, y por iniciativa de ABELARDO GAMARRA “El Tunante”, se rebautizó como baile de marinería o baile de la Marinera, en homenaje a la Marina Peruana, simbolizando las jornadas heroicas del gran Miguel Grau en el legendario Monitor “Huascar”, por el vaivén marino que caracteriza el “cimbreo” de nuestro baile. Así se consagró definitivamente como: “MARINERA”.

Probablemente la época de oro de nuestra Marinera, fue aquella lucha sorda entre los partidarios del Mariscal Don Avelino Cáceres y el gran caudillo demócrata Don Nicolás de Piérola, guerra civil que culminó con la entrada triunfal de “Los Montoneros”, en el año 1895.

En 1893 se escribió la primera Marinera para piano y canto, llevando como letra una linda canción callejera de José Alvarado “Alvaradito”, el más popular y criollo de los compositores capitalinos de ese entonces y música de Abelardo Gamarra “El Tunante”, siendo llevada al pentagrama por la entonces niña limeña Doña ROSA MERCEDES OYARZA, fue publicado en 1899 con el nombre de “Razgos de Pluma” dedicado por su autora a don Abelardo Gamarra, con motivo de la aparición de su libro titulado también “Rasgos de Pluma”.

En esta forma Julio Rojas Melgarejo, aclara que la “Concheperla” no es más que copia fiel de la marinera “Rasgos de Pluma”, revela además que la primera marinera que compuso “El Tunante” se llamó “La Antofagasta” y fue escrita en marzo de 1879, con Nuñez del Prado, inspirada también en la guerra con Chile.

MODALIDADES DE LA MARINERA

La danza nacida de la vieja Zamacueca, ha cobrado carácter propio y sea limeña, norteña o serrana, la Marinera es peruana y nacional, y ella como nuestro pueblo han tomado elementos que pertenecieron al blanco conquistador, al esclavo de ébano africano y al quechua cobrizo sentimental.

El aporte hispano se manifiesta en ciertos movimientos de pie femeninos y la suave elegancia con que la mujer maneja el pañuelo nos recuerda ciertos ritmos hispánicos de salón: el Minué, la Cuadrilla, el Rigodón y otros que por sus elegantes movimientos de prestancia y señorio pudieron haber sido fuentes de inspiración para la Marinera.

Hay en la marinera el indudable pasado negro que le viene a través de su madre la Zamacueca. El elemento negro está en la voz del cajón que se expresa roncamente por ciertas partes de la melodía alegre e incitante, en el acoso sexual con que el varón persigue a la dama y el quimboso donaire con que ella esquiva.

Pero ante tal herencia africana se levanta otra indígena y a pesar de su atuendo colorido, en toda marinera suena un ¡Ay! dolorido que en la voz indígena se queja todavía de épocas de explotación y menosprecio, aunque tampoco faltan los elementos que toma del huayno común, el que recuerda felices tiempos.

Como vemos, la marinera, el baile nacional peruano, tiene su origen en un mestizaje hispano indigenista, con posterior influencia de los aportes culturales traídos por el negro africano y caribeño. El predominio de unos y otros depende de las regiones y sus culturas.