MURIÓ EL MAESTRO

En Homenaje a los 67 años de su desaparición:

(Vals)
Pedro Espinel

Cubierto de crespones
inclinan sus guitarras
los bohemios hoy
y con profunda pena,
ahogan sus acordes
los de ayer tambien,
de qué vale ocultar
que es muy grande el dolor
es que no pueden ya
que agita el interior
del humano sentir.
Lo fúnebres heraldos
dan a conocer
la desaparición
del que fuera en otrora
el genial intérprete
de nuestras canciones
de meritorio saber,
de fecunda inspiración,
de su capacidad
se enorgullece ya
el folklore nacional.
Murió el maestro sin par
hoy por ti ha de llorar
la bohemia criolla,
de luto están las guitarras
todo es tristeza y dolor,
a la necrópolis van
en sentida expresión
numeroso cortejo,
dispútanse el ataúd,
todos quieren cargar
al amigo que se fue.
La ciencia fue impotente
para salvar la vida de este ser genial,
la muerte injustamente
lo eligió para ella
haciéndolo inmortal
pues la consagración
que en vida tuvo él
por su gran actuación
le conquistó un sitial
rodesdo de esplendor
en la inmortalidad
Felipe Pinglo Alva,
el genial criollo
de nuestra tradición
que otrora nos brindara
el caudal limeño
de sus producciones,
con su muerte nos dejó
gran vacío porque es
imposible encontrar,
otro Felipe igual,
al maestro sin par.

Enviado por: José Olivera

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