Filomeno Ormeño Belmonte

Filomeno Ormeño Belmonte
Filomeno Ormeño Belmonte

Hijo de Filomeno Ormeño y de Isabel Belmonte, nació en Lima el 6 de junio de 1899, en el distrito del Rímac. Alumno del Seminario de Santo Toribio, donde recibió sólida educación,.Antes de dedicarse al cultivo de la música fue empleado público. En 1920, a la edad de veintiún años, asumió la jefatura de correos de Casapalca. Pero el arte tenía más fuerza que el rutinario trabajo que desempeñaba en esa fría ciudad andina y volvió a Lima al año siguiente para hacerse cargo de la orquesta que animaba las funciones del Teatro Iris.

Como cuando se es joven al mundo se hace pequeño, decidió tentar suerte en el extranjero y viajó al Ecuador en 1931, acompañado de una orquesta integrada por veinte personas. Había decidido su destino; estaba convencido que la música constituía todo para él y a ella se dedicó en cuerpo y alma. En 1935 fue nombrado director de la orquesta de Radio Dusa, dos años después asumió la sub-dirección artística de Radio Internacional y al año siguiente pasó a radio Lima con motivo de su inauguración.

Autor de la “Canción de Carnaval”, su calidad es comprendida por el Municipio de Lima (1938) y es premiado. Apenas estrenada “pegó” en el gusto de la gente y se hizo popular. Siguen despés otros éxitos., como Rapsodia de valses peruanos, Los mosaicos criollos, los valses Cuando me quieras (letra de Alberto Fernández) y Añorando (letra de Manuel Rubio); Festejos Peruanos, Negrita Caracundé, La Tamalera, El Congorito, etc. Su polca Labios Rojos fue un suceso en la Radio: ” Que dicha es para mí/ tener en quien pensar/ tan solo pienso en ti/ mujer angelical.”

Otro de sus valses, Vivir para querer, dice: “Que dulce sueño de plácida pasión/ anida mi alma de loco soñador/ Como quisiera, lucero de mi amor/poner bajo tus ojos mi corazón/ Quiero vivir para querer/para cantar esta ilusión.”

La casa “Víctor” suscribió con él  un contrato para imprimir veinte discos con sus composiciones, como testimonio de reconocimeinto a su labor eminentemente profesional.

Otra muestra de su talento se puso de manifiesto al ser llamado para que se hiciese cargo de la dirección musical de las películas peruanas que se filmaban en ese entonces.

En 1959 el Gobierno lo condecoró con la Orden de Caballero.

Falleció el 5 de noviembre de 1975. El Diario “El Comercio” señaló que durante más de sesenta años, Ormeño fue un “dilecto cultivador e intérprete del folklore de nuestras tres regiones”. Dejó registradas cincuenta pbras en la APDAYC.

Enviado por Jose Olivera