TAIMOR

Material: Calabaza y cuero

Dimensiones:
Diámetro: 4.7 en.
Anchura: 13.0 en.
Altura: 5.5 en.

Trabajado de calabaza y la piel de cabra, este tambor(bidón) de palo andino en realidad es comprendido de dos pequeños tambores(bidones) que son atados de tú a tú.
El instrumento es jugado por sosteniéndolo entre las manos (con el tambor(bidón) debajo de las manos) y rozando ambas manos juntos (intentar más despacio y más rápido).
Este instrumento de percusión es encontrado en todo el mundo, en muchos países, de muchas culturas.
Cada cultura tiene su propio objetivo para este tambor(bidón).
Unos son simplemente juguetes o recuerdos, pero en varias culturas el tambor(bidón) de palo de hilado es usado para limpiar el aire o quitar energías negativas.


DANZAS E INSTRUMENTOS

Gracias a los recientes descubrimientos arqueológicos de instrumentos musicales, se sabe que en el Perú la música se remonta al menos a unos 10.000 años de antigüedad.

De esa larga tradición proceden las quenas, las zampoñas, los pututos (trompetas de conchas marinas) y una gran variedad de instrumentos de viento en cuya fabricación se emplearon materiales como caña, barro, hueso, cuernos y metales preciosos, así como diversos instrumentos de percusión.

Mediante el contacto con Occidente se ha incorporado gran cantidad de instrumentos, los mismos que han sido creativamente adaptados a las necesidades rítmicas y tonales de cada región del país. Las muestras más evidentes son las numerosas transformaciones que han operado en el arpa, el violín y la guitarra en la sierra peruana.

El encuentro de lo andino y lo occidental ha dado origen en el Perú a más de 1.300 géneros musicales. Pero dos de ellos han rebasado el ámbito regional y se han convertido en símbolos de la identidad peruana: el huayno y la marinera. Compuesto por una mezcla de alegría y nostalgia, el huayno se ha convertido en la base de la creación de nuevos ritmos musicales contemporáneos, gracias a su estructura musical simple y flexible.

La marinera, si bien no es un género matriz como el huayno, tiene variantes claramente diferenciadas en la costa y en la sierra, y gracias a su belleza musical y esplendorosa coreografía ha alcanzado una gran difusión en todo el ámbito nacional.

La fuerza festiva del migrante africano ha contribuido también a enriquecer el panorama musical: produjo la invención del cajón y el descubrimiento musical de la quijada de burro como instrumento de percusión.

En la región de la selva existe también una gran variedad de ritmos, danzas e instrumentos vinculados con sus fiestas y rituales, como por ejemplo el uso del manguaré (tronco tubular), llamado “tambor semiótico” porque sirve para comunicar mensajes a larga distancia en medio de la selva.

En la actualidad continúan la asimilación de nuevos instrumentos –como sintetizadores, guitarras eléctricas, baterías y armónicas– y la creación de nuevos géneros, como la chicha, que permiten a la música peruana abrirse a nuevas influencias, para extenderse, nacional e internacionalmente, más allá del terreno reservado a lo vernacular.

Esta capacidad para la fusión e innovación musical expresa vivamente la fuerza integradora y el carácter dinámico de la cultura peruana.

La Marinera y el Cajón

La Marinera

Este baile es un derivado de la zamacueca y de la mozamala. En 1893, Abelardo Gamarra “El Tunante” la bautizó con el nombre de “marinera” en homenaje al héroe naval Miguel Grau, durante un concierto de piano ofrecido por una niña limeña, quien posteriormente se convertiría en su gran difusora, doña Rosa Mercedes Ayarza de Morales. De ese encuentro nació la marinera más conocida, titulada “La Decana” y luego rebautizada popularmente como “La Concheperla”. La marinera ha ido conquistando posiciones lentamente. En 1938 llegó hasta el Teatro Municipal de Lima para ser presentada en el Concierto de Fiestas Patrias. Hoy en todo el país se realizan diversos festivales, siendo el más conocido el que se celebra en enero en Trujillo. Tiene varios estilos que se denominan según su lugar de origen: marinera costeña, serrana y norteña. Su desarrollo es de un gran dinamismo, con movimientos elegantes y una coreografía muy compleja de secuencias coordinadas y sincronizadas. Cada miembro de la pareja lleva permanentemente el ritmo con un pañuelo en una mano, que utilizan asimismo para el galanteo, a pesar de que nunca se produce un contacto físico. Los instrumentos que se usan para su ejecución son la guitarra y el cajón.

El Cajón

Instrumento de percusión de origen afroperuano utilizado en la mayoría de variantes musicales costeñas de la marinera, así como en la música criolla y la música negra en general. Está confeccionado por una caja de madera que lleva un orificio en la parte posterior. Para su ejecución, el tañedor se sienta sobre el cajón y da golpes directamente con las manos. Aunque de apariencia simple este instrumento ha comenzado a tener una importante difusión fuera del Perú, como da fe su reciente incorporación a la música flamenca.

El Huayno y la Quena

El Huayno

Es considerado el baile andino por excelencia. Sus orígenes precolombinos fueron matizados desde un inicio por la asimilación de influencias occidentales, por lo que presenta múltiples variantes regionales. Su estructura musical surge de una base pentatónica de ritmo binario, característica estructural que ha permitido a este género convertirse en la base de una serie de ritmos híbridos, desde la chicha hasta el rock andino. El baile se realiza en parejas que van desarrollando giros y movimientos a partir de pequeños saltos y zapateos que marcan el ritmo. Los instrumentos que intervienen en la ejecución del huayno son la quena, el charango, el arpa y el violín. En algunas variantes del huayno intervienen bandas típicas, que añaden instrumentos como las trompetas, el saxofón y el acordeón. Por otro lado, aunque son géneros muy diferentes, en la sensibilidad popular el huayno está más vinculado a la marinera de lo que aparenta, como lo recuerda este estribillo de marinera serrana: “no hay marinera sin huayno / ni huayno sin marinera / cholita pollera verde / para ti va la tercera”.

La Quena

Este instrumento de viento es el más difundido en el Perú y procede de épocas prehispánicas. Está hecho con un tubo de caña, madera, hueso o plástico con un segmento biselado, que constituye la embocadura. Presenta 5 o 6 pequeños orificios de digitación con los que se componen las variaciones del sonido producido por el soplo del ejecutante. En cada región predomina un tamaño diferente.

El Huaylarsh y el Arpa

El Huaylarsh

Es un ritmo y danza de fiesta y alegría vinculado con los periodos de cosecha en la sierra central. Su energía y vivacidad se manifiesta en los saltos y demostraciones de agilidad de los danzantes varones, frente al fino zapateo de sus parejas. En su ejecución coreográfica el grupo de danzantes va desarrollando, por parejas, muestras de habilidad en una alegre competencia. En su instrumentación intervienen orquestas o bandas típicas compuestas por arpas, violines, saxofones, clarinetes, trompetas y bombos.

El Arpa

Es un instrumento de cuerdas hecho sobre una base hueca de madera con forma cónica que sirve como caja de resonancia. Su origen es occidental y ha tenido gran aceptación en el Perú, especialmente en la sierra peruana, donde se utiliza por su versatilidad para ejecutar variaciones de sonidos agudos. El arpa ha sido modificada y adaptada en numerosas regiones, tanto en su forma como en su afinamiento.

El Festejo y la Quijada

El Festejo

Es una danza afroperuana muy popular en la costa central. Se baila en parejas, insinuando y al mismo tiempo evitando el contacto físico. Los movimientos alegres y pícaros desarrollan una expresividad corporal llena de sensualidad. La instrumentación está compuesta por la guitarra, el cajón y la quijada y es acompañada por un cantante solista y su coro.

La Quijada

El maxilar inferior del burro, mula o caballo se ha convertido, gracias al ingenio afroperuano, en un efectivo instrumento de percusión. Se sostiene con una mano y con la otra se da rítmicos golpes al son de la pieza que se ejecuta. El sonido particular de la quijada, producido por la vibración de las muelas del equino, es amplificado en la misma estructura del hueso.

El Carnaval y la Mandolina

El Carnaval

Es una danza que, con variaciones regionales, se baila en todo el Perú, especialmente en las zonas rurales de Puno, Cajamarca y la Amazonia. La ejecución de este baile se realiza en comparsas que salen por las calles acompañadas de sus propios músicos. Las letras de las canciones, con una rima usualmente puntual, son en muchos casos pícaras, satíricas y muy alegres. Guitarras, acordeones, mandolinas, tambores andinos (tinyas y tamboriles) y charangos son los instrumentos más empleados para su ejecución.

La Mandolina

De origen europeo y parecido al laúd, la mandolina ha sufrido una serie de transformaciones en el Perú, tanto en el material de su caja de resonancia, como en el número de cuerdas. Se usa frecuentemente con la guitarra formando dúos para interpretar huaynos y otras variedades musicales de la sierra.

El Santiago y la Tinya

El Santiago

La música de este género proviene de las costumbres vinculadas al pastoreo. Se toca en las ceremonias andinas de la marcación del ganado y los rituales de fertilidad de los rebaños. En esas ocasiones, una serie de canciones propiciatorias de ritmo sencillo y de fina sensibilidad es interpretada especialmente por jóvenes mujeres. Los instrumentos empleados con mayor frecuencia son las tinyas y los wakrapuko o trompetas de cuerno de res.

La Tinya

Es un instrumento de percusión a manera de un pequeño tambor manual hecho de cuero. Tiene una gran difusión en el ámbito andino y es tocado –fundamentalmente por mujeres– con una baqueta, en danzas y ceremonias referidas a la vida campesina, especialmente durante las épocas de cosechas y marcación del ganado.

El Vals Criollo y la Guitarra

El Vals Criollo

Es una danza en que las parejas tomadas de las manos, en un abrazo a medio terminar, se mueven con finos pasos entrelazados, un estilo recreado por los limeños de los típicos valses (waltz) vieneses. Tiene sus orígenes en el siglo XIX y se difundió en la clase media urbana como una manifestación que sintetizaba la añoranza romántica del criollismo por una Lima que se alejaba. Los instrumentos con los que se ejecuta son la guitarra y el cajón.

La Guitarra

Se trata del instrumento de uso popular más difundido en el Perú. La forma más usada es la española moderna, pero hay un total de 10 variedades diferenciadas por su forma, materiales de construcción y número de cuerdas. Su afinación varía según la zona. Se combina con varios otros instrumentos según el género musical interpretado, y se la utiliza para tocar el vals criollo, la marinera, el festejo, el huayno, la zamacueca, el tondero e incluso también para la chicha.

El Sikuri y la Zampoña

El Sikuri

El ritmo un tanto marcial de la danza de los sikuris, tiene sus orígenes en la región del Altiplano. Se baila en grupos numerosos formando comparsas que se organizan en grandes círculos en torno a los músicos que tocan zampoñas de diferentes tamaños.

La composición coreográfica denota la complementariedad y armonía que debe regir en toda integración humana, pues un grupo de ejecutantes sólo puede emitir la mitad de las notas requeridas, siendo indispensable la participación de otro grupo para completar la melodía.

La Zampoña

Es un instrumento de la familia de flautas de pan, que consiste en la reunión de varios tubos de caña de diferentes tamaños sujetos entre sí por hilos entrelazados formando una o dos hileras. El tamaño del tubo determina la nota musical. Este instrumento presenta distintas variedades regionales, dependiendo de la longitud, disposición y cantidad de cañas. Su uso es frecuente en casi todas las festividades del sur del país y especialmente en el departamento de Puno. Una de sus variantes es la antara, fabricada con las cañas más finas del carrizo.

El Harawi y el Charango

El Harawi

Llamado también yaraví, es un género musical cuyas melodías transmiten sentimientos de tristeza y añoranza. Está considerado dentro de las variantes musicales más antiguas del repertorio peruano y su procedencia se entronca con la manifestación poética del mismo nombre desarrollada en el periodo incaico. Su música aletargada es acompasada con frecuentes silencios que le añaden dramatismo a la ejecución. Generalmente este género no se baila, salvo que esté incorporado dentro de un huayno o una marinera, como suele ocurrir en algunas de sus variantes mestizas. Entre los instrumentos que se usan para su ejecución están el charango, la mandolina y la quena.

El Charango

Es un instrumento creado sobre el modelo de la guitarra clásica. Es de tamaño pequeño en relación con el instrumento originario, pero posee en cambio un número mayor de cuerdas (12). Su caja de resonancia esta hecha de caparazón de armadillo o kirkincho, aunque también las hay de madera. Su uso es muy popular en la región sur del país.

Danzantes de Tijeras

Destreza Física y Desafío Ritual

Desde el punto de vista del hombre occidental, la danza de las tijeras es básicamente una impresionante manifestación de arte y destreza física, pero para el hombre andino o mestizo que habita en las comunidades de la sierra constituye ante todo un complejo ritual. Una serie de misterios rodean a los danzaq (ejecutantes del ritual) quienes, en un despliegue de fuerza y elasticidad, ponen a prueba su destreza mediante saltos gimnásticos al ritmo del arpa y el violín. Según los sacerdotes de la Colonia su halo mágico obedece a un supuesto pacto con el diablo, debido a las sorprendentes pastas o pruebas que ejecutan en la danza. Estas pruebas denominadas atipanakuy consisten en meterse espadas por el esófago, atravesarse el rostro con alambres, comer insectos, sapos y culebras, entre otros actos propios de faquirismo andino. El instrumento central de la danza son las tijeras, elaboradas de dos placas independientes de metal de aproximadamente 25 cm de largo y que juntas tienen la forma de un par de tijeras de punta roma. Los lugares de mayor difusión de esta danza son Ayacucho, Apurímac, Arequipa, la sierra de Ica, Huancavelica y Lima.

La Chicha o Cumbia Peruana

Un Nuevo Género Domina América del Sur

Un nuevo ritmo musical de notable difusión es la chicha, que actualmente ha penetrado con fuerza en gran parte de América del Sur. Aunque también acoge elementos del rock y otros ritmos contemporáneos, los dos géneros musicales que sirven de base para la creación de la chicha o cumbia peruana son el huayno y la cumbia colombiana. Su difusión no sólo ha logrado propagarse en todo el territorio peruano, sino que también ha calado fuerte en países vecinos como Argentina, Chile, Bolivia y Colombia. La principal característica de este género, que se proyecta sobre toda Hispanoamérica, es la permanente fusión de nuevos ritmos, tanto modernos como tradicionales, así como el uso de una gran variedad de instrumentos para su ejecución, sobre todo electrónicos.

Los Huacos Silbadores

Sonidos y Voces del Pasado

Una gran variedad de sonidos e instrumentos presentes en los ritmos y melodías actualmente vigentes en el Perú proceden del pasado prehispánico. Además de algunos instrumentos de percusión, los más abundantes eran los de viento, conformados por diversas formas de silbatos, quenas, antaras y trompetas, hasta hoy usados y los llamados huacos silbadores o botellas acústicas, los cuales pueden ser apreciados en museos como el de Arqueología, Antropología e Historia (Lima). Estos curiosos instrumentos, hallados en templos, residencias de curacas, ajuares funerarios de guerreros y tumbas de niños, cumplían también funciones decorativas y simbólicas, y estaban vinculados a ceremonias rituales: los sonidos de entre 33 y 50 centésimos de semitono representaban a seres humanos, los de 80-100 a víctimas de sacrificio, y los de 25 a seres sobrenaturales.

Por lo general, los huacos silbadores están conformados por dos cámaras acústicas unidas y una serie de orificios alineados y en diferentes tamaños que permiten modular los sonidos (timbre y frecuencia), mediante el soplo, a manera de flauta. En algunos huacos la cámara acústica no sólo amplifica el soplo del ejecutante, sino que también produce sonidos mediante el desplazamiento de líquidos, agua o chicha, de un vaso comunicante a otro, en su interior.


TINYA O BOMBO

Material: Chapeado y puesto de Vaca

Dimensiones
Diámetro: 17.0 en.
Altura: 4.3 en.

Palillo incluido
Saben(Conocen) este instrumento de percusión atractivo como un bombo en Perú y a menudo es usado durante rituales mágicos andinos.
El puesto de toro es estirado sobre el cilindro de chapeado, mientras las cuerdas de nilón tensamente adhieren la superficie de paliza(latido) al marco.
Una correa de algodón – elaborado en el estilo Cuzco – es lanzada sobre el cuello, permitiendo al músico golpear el uno o el otro final del tambor(bidón).
Este pedazo ofrece un acento enérgico a cualquier espacio.


ZAMPOÑA

La zampoña es un aerófono de soplo y de filo, formado por una serie de tubos contiguos, monófonos, sin canal de insuflación y de posición vertical, que forma un solo cuerpo, cada tubo con su propia altura de sonido según su largo, por lo común de 7 a 60 cm; así como su diámetro varía entre 1 a 2,2 cm, por lo general, pero sin que esta medida influya en su dicha altura de sonido. El número de tubos fluctúa entre seis a ocho por hilera, en circunstanacias de que hay zampo&mtilde;as de una y dos hileras, y que habitualmente en las de una, los tubos están cerrados en su extremo inferior y que en las de dos,los de la anterior están abiertos en ese extremo y los de la posterior, cerrados; en este segundo caso, los tubos de la hilera anterior son más cortos que los de la posterior, ésta, vale decir, la más cercana a la boca de ejecutante.

NOMBRES QUE RECIBE


Este aerófono recibe así mismo el nombre de siku en la localidades altiplánicas de mayor ancestro ancaico, y también el de laca y de pusa, aunque con menor frecuencia en ellas y en otros lugares no tan conservadores de la cultura tradicional andina.

Las zampoñas de tubos más cortos suelen denominarse licos, caracterizadas, en consencuencia, por su tisura más aguda, y de tubos más largos se llaman zanjas, poseedoras, obviamente, del registro más grave.

LA ZAMPOÑA EN LA ANTIGUEDAD


La arqueología ha descubierto que en épocas prehispánas estos instrumentos eran también de piedra y arcilla, y la etnohistoria ha comprobado que hasta el siglo XVI se construyeron con el segundo material, y que, además, en los primeros ciento cincuenta años de la dominación española los hubo de madera y de metal, aunque en escaso número. Desde el siglo XVII se habrían usado sólo los de caña, lo que ha persurado en la cultura folclórica hasta hoy, tanto respecto de los tubos como de las piezas que con forma de delgadas láminas se emplean de a par, una por delante y la otra por detrás de las hileras de ca¤as, perpendicularmente a éstas, como trabas, para unirlas y sujetarlas, amarradas entre sí con lana de llama. Cuando la zampoña es corta lleva un par de estas piezas en su parte superior, y cuando es larga, un par arriba y otro, o una amarra de esta lana, más abajo, para darle adecuada firmeza a la unión de todos los tubos del instrumento.

USO DE LA ZAMPOÑA


En cuanto a su uso, por su estructura acústica que determina la peculiar afinaciún de sus tubos, no puede ejecutarse una zampoña sola para obtener una melodía entendida como propiamente tal según el concepto occidental actual de ella. Si una persona persona sola desea tocar una melodía, no podrá hacerlo, porque el instrumento “en que está soplando, no es un instrumento, sino la mitad. La otra mitad que la falta está en poder de otra persona que se dispone a coloborar, pues un ejecutante solo no puede obtener melodías de la zampoña.

En efecto la escala está repartida entre los cuerpos instrumentales independientes. Este tiene la primera nota, aquél la segunda, éste la tercera, aquél la cuarta, etc. De modo que si yo y mi compaño queremos ejecutar una melodía necesitamos colocarnos cerca del otro y tocar alternadamente las notas que nos corresponden.

Las alturas sonoras de los distintos tubos se ordenan por intervalo de tercera mayor y menor, lo que tubo por medio, produce intervalos de quinta aproximadamente justa, aunque si se miden los intervalos con instrumentos de presición, muy a menudo aparecen fallas en su afinación a causa del rústico método de los artesanos en la construcción de la zampoñas.

FUNCION

Su función presominante es la ceremonial, relacionada especialmente con homebajes a santos patronos de localidades rurales, en los cuales su ejecución más completa y orgánica la efectúan las llamadas tropas de zampoñeros, o de laquitas, etc., compuestas por doce ejecutantes siempre masculinos, con complementación de un bombo y dos cajas. Estos conjuntos poseen una destreza muy versátil, que les permite desarrollar hasta complejas líneas melódicas, conservando el característico timbre susurrante del instrumento, y dominando un variado repertorio que comprende melodías pentatónicas, híbridas, coloniales así como europeas comunes para bandas.

Como es bien sabido, la flauta de pan tiene una dispersión muy amplia en el mundo, por lo que algunos estudiosos creen que ella podría ser resultante de una poligénesis de un centro social que no se ha descubierto aún; pero lo más significativo en su proceso temporal para los países americanos donde se mantiene vigente, lo contituyen su procedencia prehispánica y sus peculiaridades acústicas y musicales, con el predominio del uso de un sistema pentáfono.

LA ZAMPOÑA

 

NOMBRE Y TAMAÑOS.

Es uno de las instrumentos más representativos de toda la región andina, conocida también como FLAUTA DE PAN, tiene una gran variedad en tamaños y varían por la cantidad de tubos que la forman.

En el idioma Aymara se denomina SICU, en quechua ANTARA  y en español se denomina ZAMPOÑA

          La familia de la zampoña está formado por cuatro tamaños, del más grande al más pequeño reciben los siguientes nombres:

                        TOYOS           de sonido grave o bajo

                        ZANKAS        Una octava más alta que los toyos

            MALTAS        Una octava más alta que las zankas

                        CH’ULIS         Una octava más alta que las maltas

La zampoña común o la más empleada  se  denomina MALTA. En nuestro curso emplearemos esta zampoña

La diferencia que existe entre una y otra zampoña es de una octava y todos ellos están conformados por 2 amarros o 2 hileras de tubos, una de 6 tubos denominada IRA  y la otra de 7 tubos denominada ARKA. Por lo tanto, para interpretar una melodía se tiene que combinar entre el 6 y el 7. Tradicionalmente se interpreta entre dos personas, quienes dialogan musicalmente tocando la melodía.

Hoy en día se toca en forma solista agarrando las 2 zampoñas (6 y 7).



PALO DE LLUVIA

El Palo de Lluvia (a la extrema izquierda de la foto) es un instrumento maya que consiste en una vara de bambú a la que se le han hecho muchos orificios en donde se insertan pequeñas varas de madera que dan hacia el interior del mismo, posteriormente se rellena con conchas, arena y pedruzcos hasta aproximadamente una cuarta parte de su longitud y se obstruye el extremo por donde se rellenó.

De esta manera al invertir la posición del instrumento, la mezcla interior de objetos produce un sonido muy semejante a la lluvia al chocar con las varas interiores.


CAJITA Y CAJA

Caja de madera cuya tapa está unida por un solo lado, mediante un pasador metálico. Se cuelga del cuello, quedando poco más arriba de la cintura del ejecutante, pudiéndose tañer mientras este camina. Su tamaño y forma son aproximadamente las de una caja de zapatos. Algunas veces tiene la forma de una pirámide trunca, invertida.

La cajita se toca abriendo y cerrando la tapa con la mano y, con la otra, golpeando el instrumento con un palillo, un martillete de madera u otro cuerpo duro.

Ubicación Geográfica:

La Libertad: Trujillo

Lima: Chancay, Lima

 

Paralelepípedo de 34.cm. por lado -aproximadamente- que se toca colgado de la nuca. El instrumentista golpea con un mazo elcostado de la caja, mientras con la otra mano golpea incesantemente la tapa abriéndola y cerrándola. Este instrumento se usaba casi exclusivamente en EL SON DE LOS DIABLOS en Lima. Fue incorporado a otras formas musicales en la década del 70. También se le ha llamado Caja a la del Arpa, que era tocada por el cajeador.

Descripción:

Su cuerpo está formado por un arco de madera delgada (generalmente de sauce) de aproximadamente 10 cm. de altura.

Tiene dos parches en cuya periferia llevan cosido un anillo fino de madera (arquito), que el mismo cuero envuelve. Los parches, de cuero, a ambos lados, y atados entre si por medio de un tiento en forma de zigzag. El diámetro de la membrana es de aproximadamente 33 cm. Posee, sobre el parche superior, un hilo llamado “chirlera” y una manija que sale de los tientos. Uno o dos palillos completan el instrumento.

Materiales:

El arco de madera es generalmente un tronco ahuecado (sauce o cordón), el marco se elabora con ramas de poleo. Los extremos retobados (cubiertos) de cuero curtido de cabra, oveja u otro animal. La “chirlera” generalmente se hace de crin de caballo, de hilo o cuerda.

Denominación:

Se llama también tambor, huancara (en lengua Aymará) o tinya (en quechua), por ser un instrumento utilizado en carnaval, de allí el nombre de caja chayera, pues chaya quiere decir carnaval. También recibe el nombre de “caja vallistas” cuando es portada por personas que habitan en los valles.

Antecedentes:

Dentro del contexto de las culturas andinas, y en distintas áreas se observan en vasos escultóricos tocadores de cajas (cultura nazca), en las crónicas de Huaman Poma sobre la cultura Inca, cuyo influjo en el noroeste es notable, se habla de “tocadores de cajas”, ilustrando escenas de tales músicos.

Detalles técnicos:

El templado de la caja se realiza para “ponerla a tono”, para esto le aflojan los parches, los remojan y los vuelven a extender; el tiento que los une es ajustado, hasta dejar el cuero tenso.

Clasificación:

Membranófono de golpe directo enmarcado.

Funcionalidad:

La caja esta presente en casi todas las manifestaciones tradicionales del noroeste, ya sean festivas, ceremonias populares o religiosas.

Modo de ejecución:

  1. El palillo con que se golpea el parche, se utiliza en la mano derecha, quedando la izquierda libre para ejecutar otro instrumento.
  2. Como en la forma anterior pero en la mano izquierda se sostiene otro palillo.

La función principal es el acompañamiento rítmico, ya sea por canto o por instrumentos: flautilla, pinkullo, erkencho, acordeón, etc.

Dispersión:

Tucumán, Santiago del estero, Salta, Jujuy, Norte de San Juan, La Rioja y Catamarca.


SIKU – RONDADOR -ANTARA

Descripción: SIKU

Es una “flauta de pan”, constituida por una o dos hileras de cañas (anterior y posterior) ordenadas de mayor a menor, atados en forma de balsa. Las cañas de la hilera anterior tienen su extremos superior abierto y el inferior cerrado por el nudo natural de la caña. Las del plano posterior poseen el extremo inferior generalmente cortado a bisel y su longitud es la mitad de cada una de las anteriores.

Construcción:

En las culturas Preincaicas se las construía de terracota y piedra. Actualmente se fabrica con cañas de longitud y volumen variable y de canutos de pluma de cóndor (región andina de Ecuador).

Detalles técnicos:

El siku modelo tiene en su totalidad trece (13) tubos divididos en dos partes o “amarros”: una parte con seis tubos llamada IRA y la otra parte con 7 tubos llamada IRKA. Este siku modelo corresponde al registro (tamaño) de las MALTAS (siku mediano).

Están afinados en la escala diatónica de SOL mayor. Existe otra variedad de siku cuya afinación es acomodada a la sucesión de escalas europeas. Se puede obtener la escala cromática tapando parte de la boquilla del caño y regulando el sonido con el labio inferior, mientras que el instrumento toma una posición cercana a la horizontal, logrando alterar las cañas un semitono mas bajo. Con trece tubos se logran 104 notas.

Clasificación:

Aerófobo de soplo, de filo o flauta sin canal de insuflación.

Historia:

Su origen es incierto, ya que se encuentra disperso en distintas regiones del mundo.

Funcionalidad:

Algunas comunidades de aborígenes lo emplean como rituales dedicados a la muerte. En América se utiliza para adorar a los dioses nativos, tiernos, crueles y despiadados. En nuestro país aparece por lo general integrando bandas junto con redoblantes y bombos y demás instrumentos rítmicos en procesiones.

El rondador es un instrumento típico de la música ecuatoriana (extremo izquierdo de la foto), su sonido probablemente sea el más singular de la música andina, ya que el modo como se encuentra afinado y construido es único entre los instrumentos de esta región.
Se cree que este instrumento es ya producto del mestizaje de la música tradicional de los Andes con la música traida durante la conquista; sin embargo los puristas en el estudio de este instrumento dicen tener pruebas de que este es invención pura de los índigenas de la región lo cual sería bastante notable ya que, como se explica a continuación, su construcción no es nada simple.

Este instrumento al igual que los sikus, se elabora de carrizo, bambú o caña brava, y tiene la peculiaridad de que se encuentra afinado en la escala pentatónica (cinco tonos Do, Re, Fa, Sol y La) pero con la situación extraordinaria de que entre cada tono natural de esta escala, se encuentra una tercera inferior exacta, es decir;  y como ejemplo, para un Do se inserta un tubo con el tono Fa#, razón por la cual se cree que no es invención indigena, pues los medios tonos se cree que no fueron conocidos en los Andes sino hasta la llegada de los españoles.
Por eso el sonido que emite el instrumento al soplarlo es como si se estuvieran escuchando “pajaritos” entre cada tono natural.

A diferencia de los sikus, este instrumento tiene alineados los tubos en una sola hilera; por lo que sólo puede ser ejecutado por una persona.
Generalmente el instrumento esta compuesto por un promedio de trenita y dos tubos, sin embargo se encuentran en el mercado algunos con menos o más tubos, también es posible encontrar rondadores con la escala completa de tonos.
Otra particularidad es que el instrumento inicia con dos o tres tubos afinados en  tonos naturales (Sol y La generalmente) y a partir del último inician los tubos con afinación en terceras.

En la actualidad no existen muchos ejecutantes de este instrumento, probablemente por su complejidad y aunque no es así siempre, se emplea de hábito en piezas pausadas o de tiempos largos.
La Antara (al centro de la foto) también se construye a base de tubos de diferentes bambúes, y su afinación original es la pentatónica, sin embargo, ya es mucho más usual encontrarla con la escala completa de siete tonos.
No se ha podido definir completamente su origen (que se supone es peruano) puesto que se cree que este instrumento es una réplica del suri sikuri boliviano (a la derecha en la fotografía), que al igual que los sikus cuenta con la escala de siete tonos naturales.
La antara es un intrumento precolombino y al igual que el rondador, sólo cuenta con una hilera de tubos, mismos que inician tradicionalmente en el tono de Sol y se pueden encontrar fabricados con siete tubos solamente y hasta con catorce tubos.

El Suri Sikuri se puede decir que es una versión ampliada de la antara, también se fabrica de los mismos materiales descritos arriba y como la antara sus tubos se encuentran dispuestos en una hilera de tonos consecutivos.

Cuenta con la escala de siete tonos e inicia con el tono de Sol, y se conforma de entre 20 y 30 tubos.
El nombre de este instrumento es dado también a un bailable tradicional boliviano y al grupo que ejecuta música con este instrumento para los carnavales.


MARIMBA

En las Acuarelas de Pancho Fierro, como en las láminas de Martínez de Compañón consta la presencia de MARIMBA ejecutada por negros; probablemente su práctica decae por la dificultad de elaborar dicho instrumento en una costa tan árida como la peruana.

(En las marimbas que se tocan en Ecuador y Colombia se presentan afinaciones y técnicas de ejecución en las que se continúan ancestrales prácticas y códigos africanos.) (Inf. F. Herrera, l978)


WAJRAPUCO

Esto es un instrumento de viento de aproximadamente 40 cm de diámetro, constituido por los pedazos de cuernos unidos a sus finales y formación de un tubo solo.
Por fuera el tubo aparece rodeado por las cerraduras de materiales diversos.
Esto no presenta orificios para jugar apuntes.
El final inferior tiene una boca por donde es hecho volar.
Wajrapuco es un instrumento de otoño de invierno; en realidad, es jugado después de las celebraciones de carnaval, es considerado como un portador de la voz(del voto) del Pachamama, por lo tanto sagrado.