PUEDES IRTE

Vals Peruano

Manuel Acosta Ojeda

Hiereme sin temor que los dolores

son muy amigos mios desde niño,

mi pecho esta lleno de cariño

y en el no pueden anidar rencores

se que te quieres ir, que mis amores

te han llegado a aburrir, mas no te riño

cansa el oro, tambien cansa el armiño

hasta la vida cansa, no no llores.

Es logico tu adios, las golondrinas

buscan el sol cuando el invierno llega

y la oveja no besa flores secas

se van las aves cuando las encinas

pierden sus ramas y ella no les ruega

dice adios como yo sin hacer muecas

Enviado por Raul Alvarez-Russi

Miami-USA
Capitulo de la Florida


EL PUENTE DE LOS SUSPIROS

Vals Peruano

Chabuca Granda

Puentecito escondido
entre follajes y entre añoranzas,
puentecito tendido
sobre la herida de una quebrada.
Retoñan pensamientos tus maderos,
se aferra el corazon a tus balaustres.

Puentecito dormido
y entre el murmullo de la querencia,
abrazado a recuerdos,
barrancos y escalinatas.
Puente de los Suspiros,
quiero que guardes,
en tu grato silencio,
mi confidencia.

Es mi puente un poeta que me espera,
con su quieta madera, cada tarde,
y suspira y suspiro,
me recibe y lo dejo,
solo sobre su herida, su quebrada,
y las viejas consejas van contando
de la injusta distancia de la amante,
sus arrestos vencidos,
vencidos por los ficus,
de enterradas raices, en su amada


HAWAI

(Vals)
Autor: Felipe Pinglo Alva

Bello Hawai eres mi edén.
en tu dominio mi ser
no olvides el pleno honor
tan sólo por querer.

Amor astral, has de sentir,
las bellas horas del ayer,
hermana del hawayal
con frenesí.

En un feliz atardecer se prolongó
boston vals una hawaina gentil
que lo invitó a bailar.

Al estrechar entre mis brazos
a ese cuerpo escultural
sentí nostalgia de amor
de aquel país.

Recordarás la tarde aquella
que en su nido aquí pasé.
Al son de un boston vals
nada quedó de amor.

No puede ser, me contestó
extranjero gentil.
Vertió en mi corazón
lágrimas al partir.

Enviado por: José Olivera


MADRE

(VALS PERUANO)

Manuel Acosta Ojeda

Doña María Luisa Ojeda (QEPD) fue
la musa inspiradora del vals “Madre”.
En la foto ella está al lado de su hijo,
el gran compositor Manuel Acosta Ojeda.

MADRE
Autor: Manuel Acosta Ojeda

Madre, cuando recojas con tu frente mi beso
todos los labios rojos, que en mi boca pecaron
huirán como sombras cuando se hace la luz.

Madre, esas arrugas se formaron pensando
¿Dónde estará mi hijo, por qué no llegará?
Y por más que las bese no las podré borrar.

Madre, tus manos tristes como aves moribundas
¡Déjame que las bese! Tanto, tanto han rezado,
por mis locos errores y mis vanas pasiones.

Y por último, Madre, deja que me arrodille,
y sobre tu regazo, coloque mi cabeza.
Y dime: ¡Hijo de mi alma!, para llorar contigo.

Enviado por Dario Mejia


LA FLOR DE LA CANELA

Vals

Isabel “Chabuca” Granda

Fecha : 7 de Enero de 1950

La Flor de la Canela

… el 7 de Enero de 1950 se termina de hacer la canción,
porque las dos primeras estrofas estaban hechas
con casi un año de anticipación.
Chabuca no quería sacarla a la luz este tema porque decía
le faltaba una parte importante… era la parte aguda,
la parte que los cantores Victorianos levantaban la voz
y a pesar que los Barrios Altos tenían voces más agudas,
más delgadas, sin embargo los de La Victoria
tenían otra expresión, más personal….

En el cumpleaños de José Moreno Alarcón, el 7 de Enero,
el equipo de La Victoria todos van a la casa de José Moreno
y con el “chapita” Alfredo Weston cantan con “curdo” , …
con Ricardo, … cantan un tema y levantan las voces …..
entonces Chabuca se queda impresionada y me llama
y dice: “… esto es lo que le falta a mi vals,
esto es lo que le falta a mi vals…”
De repente vemos que Chabuca se levanta y va hacia
las puertas del balcón (Plaza 2 de Mayo Nº 32); …
entonces, frente al monumento de la Plaza 2 de Mayo
ella empieza a tararear y va combinando lo que va sintiendo,
lo que va recordando de las notas agudas,
de la expresión de cada uno de los intérpretes y
mencionando: “…déjame que te cuente limeño,
deja que te diga Moreno…..” el dueño de casa, “…
déjame que te diga Moreno, mi pensamiento…”
Es ahí, que en presencia de mis compañeros tan queridos, …
que están en el cielo, como Augusto Ego Aguirre, Alejandro Cortez ….,
en fin …, y otros tantos como José Moreno mismo, Leturia,
Alfredo Weston y de otro grupo mas que estábamos
rodeando a Chabuca, encontramos el final de este tema
y supimos saborear, eso que ella decía: “…
esto es lo que le falta a mi vals…”

Extracto de la entrevista realizada por Mario Cavagnaro
a Oscar Avilés Arcos en el Programa Televisivo “Avanzada Criolla”

Déjame que te cuente limeño,

déjame que te diga la gloria

del ensueño que evoca la memoria,

del viejo puente, el río y la Alameda

déjame que te cuente limeño,

ahora que aún perdura el recuerdo

ahora que aún se mece en un sueño,

el viejo puente, el río y la Alameda

Jazmines en el pelo y rosas en la cara,

airosa caminaba la Flor de la Canela,

derramaba lisura y a su paso dejaba,

aromas de mixtura que en el pecho llevaba

del puente a la Alameda menudo pie la lleva,

por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera

recogía la risa de la brisa del río

y al viento la lanzaba del puente a la Alameda.

Déjame que te cuente limeño,

¡ay! Deja que te diga Moreno mi pensamiento

a ver si así despiertas del sueño,

del sueño que estremece Moreno, mi sentimiento

aspira de la lisura que da la Flor de Canela

adornada con jazmines matizando su hermosura

alfombra de nuevo el puente, que engalana la Alameda

que el río acompasará su paso por la vereda

Y recuerda que ….

Jazmines en el pelo y rosas en la cara,

airosa caminaba la Flor de la Canela,

derramaba lisura y a su paso dejaba,

aromas de mixtura que en el pecho llevaba

del puente a la Alameda menudo pie la lleva,

por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera

recogía la risa de la brisa del río

y al viento la lanzaba del puente a la Alameda.

Enviado por Jose Antonio Sanchez


Nos Pusimos a Llorar

Vals

Ven, a mis brazos alma mía

Ven a mis brazos te lo ruego

Quiero brindarte mi ternura

Quiero que sepas de mi amor

Cuando te brinde mis caricias

Veras la luna más hermosa

Tendrás un mundo de delicia

Sabrás de un dulce amanecer

Entonces tú me contestaste

Te quiero mucho vida mía

Yo sé que siempre tu me amaste

Y nos pusimos a llorar

Te quiero tanto me dijiste

Soy tuya por toda la vida

Tu amor seré y veré si existe

aquella dulce amanecida.


CHOLO SOY Y NO ME COMPADEZCAS

(Vals Peruano)
Autor: Luis Abanto Morales

Cholo soy y no me compadezcas,
esas son monedas que no valen nada
y que dan los blancos como quien da plata,
nosotros los cholos no pedimos nada,
pues faltando todo, todo nos alcanza.

Déjame en la Puna, vivir a mis anchas,
trepar por los cerros detrás de mis cabras,
arando la tierra, tejiendo los ponchos, pastando mis llamas,
y echar a los vientos la voz de mi quena
dices que soy triste, ¿qué quieres que haga?

No dicen ustedes que el cholo es sin alma
y que es como piedra, sin voz ni palabra
y llora por dentro, sin mostrar las lágrimas.

Acaso no fueron los blancos venidos de España
que nos dieron muerte por oro y por plata,
no hubo un tal Pizarro que mató a Atahualpa,
tras muchas promesas, bonitas y falsas.

(Recitado)
Entonces que quieres, que quieres que haga,
que me ponga alegre como día de fiesta,
mientras mis hermanos doblan las espaldas
por cuatro centavos que el patrón les paga.
Quieres que me ría,
mientras mis hermanos son bestias de carga
llevando riquezas que otros se guardan.
Quieres que la risa me ensanche la cara,
mientras mis hermanos viven en las montañas como topos,
escarba y escarba, mientras se enriquecen los que no trabajan.
Quieres que me alegre,
mientras mis hermanas van a casas de ricos
lo mismo que esclavas.
Cholo soy y no me compadezcas.

Déjame en la Puna vivir a mis anchas,
trepar por los cerros detrás de mis cabras,
arando la tierra, tejiendo los ponchos, pastando mis llamas,
y echar a los vientos la voz de mi quena
déjame tranquilo, que aquí la montaña
me ofrece sus piedras, acaso más blandas
que esas condolencias que tú me regalas.
Cholo soy y no me compadezcas.

Dario Mejia
Melbourne, Australia
[email protected]


Las Calles de Lima

Vals

don Eduardo Santillana

Señoritas las calles conoced

porque en la vida es muy esencial

donde se encuentran las hermosuras

de esta noble y bella ciudad.

Y de nuevo les voy a conceder

las principales de la Capital

y de la Victoria que es el barrio

del buen cantor.

Hay Pericotes en carrera de Gatos,

en los naranjos, Borricos y Aflijidos,

también hay Huevo junto a los Patos

en el Suspiro de San Andrés.

La Victoria también tiene Grau

Santa Teresa también Ya parió

Siete Jeringas y un Pejerrey

En la Calle Capón

Y San Pedro le aconsejó

que lo bañara en el Marañón

y le sacuda Polvos Azules

en el Acequión.

El Serrano Chillón Corcobado,

Masca, la Coca en el Boquerón

de doña Elvira que ha Quemado

Trapitos en el Lechugal.

Y Juan Pablo le manda el Pacae

que ha encontrado en el Alma de Gaspar

y con Amargura su Noviciado lo pagará.

El Tigre Bravo mañoso

se comió a los Gallos pelados

y hay un Chivato barbón

que está envuelto en Mantas de vapor.

Y su cabeza de Piedra

la metió entre la Cueva de las Leonas

de Santa María que se hará La Cruz.

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Esta es una hermosa polka con los nombres

de las calles de Lima, que la cantaba Ramón

“Tronquito” Galesio” marido de Norma Arteaga,

hija de la gran Valentina la popular

“hay qué me hacen”, y del “Manchao”

Arteaga, dos cátedras del criollismo.

Recuerdo mucho que en las jaranas, bailando con Valentina,

en una de esas salía, en pleno baile con su

“hay qué me hacen”, yzas!

lanzaba sus fideitos a todo en mundo.

Enviado por :Walter Huambachano


LA HISTORIA DE MI VIDA

Vals Peruano

Autor: Mario Cavagnaro

INTRO

Eres el amor con que soñé
eres la ilusión que me forje
eres hoy mujer para mi vida
la prenda más querida
la mas tierna ilusión

Traes la ansiedad que adiviné
traes la pasión que imagine

y eres hoy mujer lo que mas quiero
porque eres el lucero de mi atardecer

CORO

Pero no me preguntes
la historia de mi vida
mi vida ha comenzado
cuando llegaste tú

porque antes en sus páginas
hay tantos desengaños
mentiras y fracasos
en cosas del amor

No me preguntes nunca
como empecé ha quererte
y dejame amor mío amarte solo así

Las cosas que he vivido
son ya un sueño olvidado
hoy quiero enamorado
vivir solo por ti

INTRO

REPETIR CORO


JOSÉ ANTONIO

Vals Peruano

Chabuca Granda

“A José Antonio de Lavalle y García, barranquino, gran señor peruano,
angustiado desde su juventud por la desaparición irreparable
de nuestras esencias, por ejemplo: el Caballo de Paso.
Desaparecía este admirable animal de trabajo y viajes largos.
José Antonio tenía un potro, “Pancho Fierro” y del embride de éste
con una yegua moqueguana propiedad de un señor chino,
brotaron todos los ambladores de hoy.
Para gloria de José Antonio, los criadores actuales de nuestro país
-angustiados, como es natural, por una u otra cosa-
siguen perfeccionando el genotipo y varios países sudamericanos
se surten de este animal nuestro.
En California, inclusive, hay un cálido lugar –Lomita-
donde le crían bajo el nombre de “The Peruvian Paso Horse”.
José Antonio me contó tanto de este caballo
que le hice esta canción, pero no me la oyó.
Por eso le letra tiene la fuga al final, que dice:
José Antonio, ¿por qué me dejaste aquí?.
Y cuando algunas señoras la cantan con ira,
yo digo: No, si la canción es de amor.
El señor se me murió. Era un señor muy viejo,
muy amigo de mi padre y muy amigo mío”.

JOSE ANTONIO
(Vals)

En España se la conoce como “Caballo de Paso”

Por una vereda viene cabalgando José Antonio,

se vienen desde El Barranco a ver la flor de amancaes;

en un bere-bere criollo va a lo largo del camino

con jipijapa, pañuelo y poncho blanco de lino.

Mientras corre la mañana su recuerdo juguetea

y con alegre retozo el caballo pajarea;

fina garúa de Junio le besa las dos mejillas

y cuatro cascos cantado van camino de Amancaes,

¡Qué hermoso que es mi chalán! Cuan elegante y garboso

sujeta la fina rienda de seda, que es blanca y roja;

que dulce gobierna el freno con sólo cintas de seda

al dar un quiebro gracioso al criollo bere-bere.

Tu mi tierra que eres blanda, le diste ese extraño andar

enseñándole el amblar del paso llano gateado;

siente como le quitaste durezas del bere-bere

que allá en su tierra de origen, arenas le hacían daño.

Fina cadencia en el anca, brillante seda en las crines,

y el nervio tierno y alerta para el deseo del amo;

ya no levanta las manos para luchar con la arena…

quedó plasmado en el tiempo su andar de paso peruano.

¡Qué hermoso que es mi chalán! cuán elegante y garboso

sujeta la fina rienda de seda, que es blanca y roja;

que dulce gobierna el freno con sólo cintas de seda

al dar un quiebro gracioso al criollo bere-bere.

José Antonio, José Antonio

¿Por qué me dejaste aquí?

Cuando te vuelva a encontrar

que sea Junio y garúe;

me acurrucaré a tu espalda

bajo tu poncho de lino

y en las cintas del sombrero

quiero ver los amancaes

que recoja para ti,

cuando a la grupa me lleves

de ese tu sueño logrado

de tu caballo de paso

¡Aquél del paso peruano!

Lima, 1957.

José Antonio de Lavalle muere un 17 de mayo de 1957