La Danza de Las Tijeras

Danza de Las Tijeras
Danza de Las Tijeras

El Pacto

Cuando las huacas resucitaron y se unieron para combatir al Dios de los Cristianos, se encarnaban en hombres quienes bailaban presos de profundo éxtasis y llamaban al retorno del Antiguo Orden, era el Taki Onqoy. Los Españoles lucharon contra esas encarnaciones del Diablo : el cura Cristóbal de Albornoz excomulgó y reprimió a miles de indígenas y destruyó todas las huacas.

Pero no podía destruir el canto del agua y de las cascadas, esa música del Diablo y de los Espíritus, que brota de la Tierra y de las Montañas para comunicar a los seres humanos su fuerza y su magia.

Todos los viernes santos, los diablos cantan, están contentos. El Cristo está muerto y las divinidades ancestrales vuelven y toman posesión del mundo. Danzantes y músicos repiten ese día en un lugar secreto para celebrar su vuelta. Los mejores de entre ellos tienen un pacto con el Huamani, quien les protege y les acompaña a cambio de su vida. “Tienen su fuerza dentro de sus cuerpos y pueden realizar las pruebas: arrojarse desde lo alto de las torres, bailar sobre el arpa tal como si fueran plumas. Tienen un poder extraño ya que son Danzantes del Diablo.”

LA DANZA DE LAS TIJERAS EN LA ACTUALIDAD

Es un baile de hombres que se desarrolla en contrapunto (Atipanakuy), al son del arpa y del violín. Los campesinos la llamaban “Supay Huapasi Tusak”: el danzante en la casa del diablo. José Maria Arguedas generalizó la apelación “danzante de tijeras” por las tijeras que los danzantes llevan en la mano derecha y que las entrechocan mientras bailan. Al final de la fiesta, la gente de la comunidad designa al ganador.

En la sierra, se baila desde abril hasta diciembre, en todas las fiestas agrícolas y religiosas importantes. Cada melodía corresponde a unos pasos : Pasacalle, para marchar en las calles ; Wallpa wajay, cuando son las tres de la mañana y canta el gallo. Durante el día, se toca en tono mayor , por la noche, en tono menor. El primer día (Anticipo), llegan al pueblo los músicos y danzantes. A las 12 de la noche, en secreto, hacen el pago en la plaza, la ofrenda al Huamani. El segundo día (Víspera) , desfilan por las calles y bailan en contrapunto desde las 6 de la mañana hasta las 8 de la noche. El tercer día (Día Central), se hacen las pruebas : hacen números de magia, se traspasan con agujas y espinas, suben a las torres de la iglesia(torre bajay)donde realizan demostraciones de equilibrio y acrobacia. El cuarto día (Cabildo), bailan otra vez hasta las 8 de la noche y el quinto día (Despacho), regresan a su lugar de origen.

En Lima, el tiempo y el espacio urbano han provocado transformaciones profundas del baile. En las fiestas religiosas tradicionales celebradas por las asociaciones de provinciales, solamente se celebra durante dos o tres días, un fin de semana. En los teatros, se tuvo que adaptar para la escena teatral y cada representación solamente dura de 15 hasta 20 minutos.

Danza ritual de la sierra, se convirtió en una danza festiva y espectáculo en Lima. Revela un proceso de transformación profunda de la cultura andina y de la cultura urbana a su vez. Convertido ahora en uno de los símbolos de la cultura nacional.

Enviado por Vicente Otta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *